El gobierno de José Antonio Kast, a través del Ministerio de Justicia, ha desmantelado el equipo del Plan Nacional de Búsqueda de Verdad y Justicia. Tres funcionarias, incluyendo a Paulina Zamorano, fueron despedidas en un movimiento que marca un cambio de dirección en la política de derechos humanos.
El Ministerio de Justicia despide a funcionarias clave del programa de Boric
Despidos en el Ministerio de Justicia
El Ministerio de Justicia, bajo la dirección de Fernando Rabat, ha cesado a tres funcionarias que desempeñaban roles cruciales en el Plan Nacional de Búsqueda de Verdad y Justicia. Paulina Zamorano, quien lideraba el programa de Derechos Humanos, fue una de las afectadas. La decisión fue oficializada el 31 de marzo, marcando el fin anticipado de su designación a contrata.
Junto a Zamorano, Tamara Lagos y Magdalena Garcés también fueron removidas de sus cargos. Lagos estaba a cargo del área de archivos e investigación documental, mientras que Garcés lideraba el área de búsqueda y trayectorias. Estos cambios reflejan un ajuste en las prioridades del nuevo gobierno en materia de derechos humanos.
El documento que oficializa la salida de Zamorano destaca la falta de confianza del subsecretario de Derechos Humanos, Pablo Mira, en el equipo anterior. Esta confianza es considerada esencial para el cargo, especialmente por la naturaleza de las funciones judiciales que desempeñaba Zamorano.

Nuevos lineamientos en derechos humanos
El cambio de personal en el Ministerio de Justicia indica un giro en los lineamientos de derechos humanos del gobierno de Kast. Según el documento que justifica la salida de Zamorano, se argumenta que no posee las aptitudes necesarias para implementar los nuevos lineamientos de la Subsecretaría de Derechos Humanos.
El Plan Nacional de Búsqueda de Verdad y Justicia fue una iniciativa clave del gobierno de Gabriel Boric, lanzada en 2023 en conmemoración de los 50 años del golpe de Estado. Este plan buscaba esclarecer casos de violaciones a los derechos humanos ocurridos durante la dictadura militar.
La reestructuración del equipo sugiere un cambio en el enfoque del gobierno actual hacia una política de derechos humanos que podría diferir significativamente de la administración anterior. La relación de confianza entre el subsecretario y la jefatura del programa es destacada como un elemento crucial para el éxito de esta nueva etapa.

Implicancias y reacciones
La decisión de despedir a las funcionarias ha generado diversas reacciones en el ámbito político y social. El desmantelamiento del equipo del Plan Nacional de Búsqueda podría tener implicancias significativas en la continuidad de las investigaciones sobre derechos humanos.
El Plan, que fue una pieza central de la administración Boric, ahora enfrenta un futuro incierto bajo la nueva administración. La salida de figuras clave como Zamorano, Lagos y Garcés podría ralentizar el progreso de las investigaciones y afectar la confianza de las víctimas y sus familias en el proceso.
Las organizaciones de derechos humanos y los familiares de las víctimas han expresado su preocupación por los cambios en el equipo. Temen que el nuevo enfoque del gobierno de Kast pueda desviar la atención de los compromisos asumidos previamente en materia de verdad y justicia.

Perspectivas
El desmantelamiento del equipo del Plan Nacional de Búsqueda de Verdad y Justicia por parte del gobierno de Kast representa un cambio significativo en la política de derechos humanos en Chile. Las consecuencias de estos despidos podrían ser profundas, afectando tanto la continuidad de las investigaciones como la percepción pública del compromiso del gobierno con los derechos humanos.
A medida que el nuevo gobierno establece sus prioridades, será crucial observar cómo se desarrollan los nuevos lineamientos y su impacto en las políticas de verdad y justicia. El desafío será mantener la confianza de las víctimas y sus familias en un proceso que busca esclarecer uno de los capítulos más oscuros de la historia chilena.
