A un mes de su inicio, el Plan Escudo Fronterizo muestra un 20% de avance en la construcción de zanjas en la frontera norte de Chile. Con 1.100 efectivos desplegados, el Gobierno busca reforzar el control migratorio y la lucha contra el crimen organizado en zonas críticas.
El Gobierno reporta progreso significativo en control migratorio y combate al crimen organizado.
Progreso en Infraestructura y Despliegue Operativo
El comisionado presidencial para la macrozona norte, Alberto Soto, informó que se han completado 12 kilómetros de zanjas de contramovilidad, lo que representa un 20% del total proyectado de 60 kilómetros. Estas obras se concentran principalmente en las regiones de Arica y Parinacota, y Tarapacá. Además, el Ejército ha bloqueado seis pasos no habilitados en Antofagasta como parte de las estrategias de control territorial.
El despliegue operativo incluye la presencia de 1.100 efectivos, coordinando esfuerzos entre las Fuerzas Armadas, policías y organismos fiscalizadores. Este enfoque integral busca mejorar la seguridad y el control migratorio en la frontera norte de Chile.

Estrategia de Tres Ejes para el Control Fronterizo
El Plan Escudo Fronterizo se basa en tres líneas de acción principales: fortalecimiento del control terrestre y marítimo, mejora en la gestión fronteriza, e impulso a medidas legislativas e institucionales. Estas acciones buscan integrar el trabajo de policías, Fuerzas Armadas y entidades civiles para robustecer la política migratoria.
El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, destacó la experiencia del comisionado Soto en la Armada, subrayando su papel clave en la coordinación de estrategias contra el crimen organizado. Este enfoque integral es crucial para abordar los desafíos de seguridad en la macrozona norte.

Desafíos y Críticas al Plan
A pesar de los avances, algunos parlamentarios han expresado dudas sobre la efectividad de las zanjas como mecanismo de control, dado que la frontera norte supera los mil kilómetros. El comisionado Soto respondió que las zanjas son solo una parte de un enfoque más amplio que incluye presencia militar y monitoreo tecnológico.
Además, se abordó la sostenibilidad de las zanjas, asegurando su mantenimiento permanente. Soto afirmó que las estructuras serán reparadas si las condiciones climáticas afectan su funcionalidad, garantizando su eficacia a largo plazo.

Tecnología e Inversión en Seguridad Fronteriza
El avance del Sistema Integrado de Fronteras (Sifron) es otro componente clave del plan, con una inversión de más de 13,6 millones de dólares. Este sistema busca fortalecer la vigilancia mediante herramientas tecnológicas avanzadas. Hasta la fecha, se han completado tres etapas del sistema, con una cuarta fase próxima a ser licitada.
Legisladores han advertido que el reforzamiento del control terrestre podría desviar rutas hacia el ingreso marítimo, subrayando la necesidad de fortalecer la vigilancia costera y la inteligencia para anticipar nuevas dinámicas del crimen organizado.

Perspectivas
El Plan Escudo Fronterizo, a un mes de su implementación, ha mostrado avances significativos en infraestructura y despliegue operativo. Sin embargo, el debate sobre la eficacia de las medidas continúa, especialmente en un contexto de desafíos migratorios y de seguridad complejos. La combinación de zanjas, presencia militar y tecnología representa la apuesta del Gobierno para controlar la macrozona norte, mientras el Congreso sigue evaluando su efectividad y considerando nuevas medidas legislativas.
LEE TAMBIÉN…
