«No entra nadie»: El milagro tecnológico del gobierno de Kast que convirtió Colchane en el Fort Knox del norte chileno

El control frontera Colchane se convirtió en el tema central de una reveladora entrevista con Frank Sauerbaum, Director del Servicio Nacional de Migraciones. Su balance fue tan rotundo como inesperado: no está entrando absolutamente nadie por pasos no habilitados.

Frank Sauerbaum, declaró con orgullo que la frontera está herméticamente cerrada. Drones, cámaras térmicas y cientos de militares han logrado lo que años de promesas políticas nunca pudieron. Ah, pero eso sí: queda pendiente modernizar un sistema computacional de los años 80. Prioridades son prioridades.

Había que verlo para creerlo. Frank Sauerbaum, Director del Servicio Nacional de Migraciones, recorrió en persona la frontera de Colchane y volvió con una noticia que suena casi a ciencia ficción después de años de caos migratorio: no está entrando absolutamente nadie por pasos no habilitados.

Así de simple. Así de rotundo.

En una entrevista con Palabra Que Es Noticia, Sauerbaum lo declaró sin ambages: «Claro, hoy día no entra nadie, no hay nadie que esté ingresando ilegalmente porque tenemos a cientos de militares en la frontera. Tenemos los drones, los aviones no tripulados, las cámaras que ven a 16 km de distancia que son térmicas».

Cámaras térmicas que ven a 16 kilómetros. Drones. Aviones no tripulados. Cientos de efectivos de las Fuerzas Armadas. Todo lo que la izquierda gobernante se negó a desplegar durante años porque era «criminalizar la migración», hoy es la razón por la que Colchane dejó de ser el colador más famoso de Sudamérica.

El éxito que nadie puede negar… pero que tampoco debe durar poco

El control frontera Colchane hoy luce irreconocible respecto a los años del caos migratorio. El propio Sauerbaum fue honesto en algo que los políticos suelen esconder bajo la alfombra: esto funciona mientras dure el esfuerzo. «Ese esfuerzo tiene que continuar en el tiempo y ese es el desafío de los próximos gobiernos, porque no sacamos nada de instalar ahora una tremenda maquinaria que impide el ingreso clandestino si después se va a dejar al poco tiempo», advirtió.

Traducción sin diplomacia: si el próximo gobierno decide que los drones son una «medida represiva» y retira a los militares, en seis meses volvemos al punto de partida. La historia reciente de Chile da sobradas razones para tomar ese aviso en serio.

La herencia catastrófica: 262 mil visas atrasadas y un sistema del siglo pasado

Porque si el éxito en la frontera física merece aplausos, el estado interno del Servicio Nacional de Migraciones merece otra cosa. Sauerbaum recibió una institución que, en términos modernos, funciona con tecnología de cassette en la era del streaming.

El Director detalló sin pudor la magnitud del desastre heredado: 262.000 solicitudes de visas temporales y definitivas atrasadas, 120.000 trámites de nacionalización pendientes y 19.000 respuestas a solicitudes de transparencia sin contestar. Todo eso esperando en una pila de papeles gestionada con «un sistema computacional de los años 80», según sus propias palabras.

Los años 80. Ronald Reagan era presidente de Estados Unidos, Pinochet gobernaba Chile y aparentemente también se instaló el software que hoy procesa las visas de los migrantes. Bienvenidos al Estado chileno.

La buena noticia, si se le puede llamar así, es que ya trabajan con el BID para incorporar inteligencia artificial al proceso. Porque claro: primero hay que llegar al siglo XXI para poder hablar del XXI.

El Plan Retorno: salir voluntariamente o que te saquen

Para los 330.000 migrantes indocumentados que ya están en el país, el Gobierno lanzó el «Plan Retorno», una ventana de 180 días para que quienes están en situación irregular puedan salir voluntariamente con beneficios: se les condona la multa, se revoca la orden de expulsión y se levanta la prohibición de reingreso.

Sauerbaum fue explícito en que no hay otro camino legal: «La ley no permite cambiar tu estatus migratorio dentro del país. Las personas tienen que salir porque la ley nos impide regularizarlas dentro del país». Y advirtió sobre los inescrupulosos que cobran por prometerte una regularización interna que simplemente no existe.

El mensaje es claro: salir ahora con la puerta abierta, o arriesgarse a que llegue la PDI con la puerta cerrada.


PDI con más tiempo para expulsar: de 5 a 10 días de retención

En paralelo, el Gobierno envió al Congreso una reforma para ampliar el plazo de retención previo a la expulsión de 5 a 10 días. La razón es puramente logística: documentar al detenido, comprar el pasaje, tramitar los documentos con la embajada o consulado correspondiente. Cinco días simplemente no alcanzaban para cumplir con todos los trámites.

El Director puso en perspectiva la medida: en Europa, la retención puede llegar a 180 días. Chile, con su reforma, apenas llega a 10. Que nadie diga que este gobierno está siendo draconiano.


El dato que lo dice todo: un banquero, una denuncia del 2020 y una nacionalización frenada

Para cerrar, Sauerbaum reveló un caso que resume perfectamente por qué la rigurosidad en el análisis de antecedentes importa. Un ejecutivo bancario que recientemente protagonizó un caso de lavado de dinero tenía una denuncia por hurto del año 2020 que ningún filtro previo detectó, ni el del banco que lo contrató ni el de las autoridades migratorias anteriores. Su proceso de nacionalización fue frenado apenas el sistema actual revisó el expediente.

«A mí me asombra el poco análisis que se hizo en el propio banco para poder contratarlo», dijo Sauerbaum, con la diplomacia justa.

La falsificación de documentos, según el propio Director, es moneda corriente en el proceso migratorio, lo que obliga a revisar caso por caso. Eso explica, en parte, el colapso administrativo heredado: cuando no hay tecnología y hay que revisar todo a mano, el sistema colapsa solo.


La fotografía que deja esta entrevista es curiosa pero esperanzadora: una frontera que por primera vez en años funciona como frontera, una institución que reconoce sus problemas internos sin eufemismos y un plan concreto para reducir el universo de irregulares. Todo con la advertencia implícita de que esto requiere continuidad política más allá de un gobierno.

Resta ver si el próximo ciclo electoral entiende ese mensaje, o si en cuatro años volvemos a hablar de caravanas cruzando el desierto mientras alguien desde Santiago explica por qué los drones eran una medida desproporcionada.


Fuente: Entrevista a Frank Sauerbaum, Director del Servicio Nacional de Migraciones, en el programa Palabra Que Es Noticia, emitida el 4 de junio de 2026.

Chile expulsa 45 inmigrantes más: gobierno llega a 873 expulsiones y supera el 70% de todo 2025 en solo tres meses

El Muro Chileno: Zanjas, Tecnología, Militares y Multas para quienes contraten inmigrantes irregulares

Kast propone reformar nacionalidad chilena por ius soli

Comparte este artículo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio