La ofensiva legislativa crimen organizado que prepara el gobierno toma forma: el ministro de Seguridad, Martín Arrau, anunció más de 20 proyectos de ley con urgencia orientados a combatir el narcotráfico, los secuestros y las mafias transnacionales. El plan surge tras revisar más de 100 iniciativas en el Congreso y fue coordinado directamente con el Fiscal Nacional, Ángel Valencia.

El ministro de Seguridad, Martín Arrau, anunció una ofensiva legislativa sin precedentes que incluye más de 20 proyectos de ley con urgencia, todos orientados a combatir el crimen organizado. El plan surge tras revisar más de 100 iniciativas que actualmente se discuten en el Congreso, y fue coordinado directamente con el Fiscal Nacional, Ángel Valencia.
Contexto: el escenario que forzó la ofensiva
Chile enfrenta uno de sus momentos más críticos en materia de seguridad pública. Entre 2024 y 2025, las denuncias por extorsión aumentaron en más de un 40% respecto de añoa anteriores, mientras los secuestros —prácticamente inexistentes hace una década— se han convertido en un fenómeno cotidiano en la Región Metropolitana y el norte del país. El avance del Tren de Aragua y otras organizaciones criminales transnacionales ha puesto en jaque a las instituciones, generando una presión política insostenible sobre el Ejecutivo. Es en ese contexto que la ofensiva legislativa contra el crimen organizado deja de ser una promesa y se convierte en una prioridad de Estado.
Nueva Estrategia Nacional de Seguridad
Este martes 2 de junio, el ministro Arrau presentará ante el Senado la estrategia definitiva que dará el marco operativo a todas las leyes en discusión. El plan pone el foco institucional en el crimen organizado, el narcotráfico y el control territorial, bajo un esquema de resultados medibles y concretos.
La estrategia se anuncia en un contexto crítico: avance del crimen organizado transnacional, alza en extorsiones, ataques armados y secuestros que han tensado a la opinión pública durante los últimos meses.
«La estrategia busca resultados concretos, medibles y con impacto en las cifras. El objetivo es desarticular los mandos criminales dentro y fuera de las cárceles.» — ministro Martín Arrau
Shock penitenciario: hasta 12 nuevas cárceles
Entre las medidas más radicales figura una intervención profunda al sistema carcelario. El gobierno prepara la segregación absoluta de los reos vinculados al crimen organizado, la suspensión total de visitas para internos de alta peligrosidad y el corte de comunicaciones con el exterior. Además, se proyecta la construcción de hasta 12 nuevos establecimientos penitenciarios.
El propio ministro Arrau ya ha dado señales concretas, participando personalmente en operativos al interior de penales junto a Gendarmería.
Principales iniciativas legislativas
El paquete de proyectos abarca cuatro grandes áreas institucionales:
Carabineros: medidas para mejorar gestión, equipamiento y despliegue en terreno de la policía uniformada.
PDI: nuevas facultades de investigación penal y persecución de delitos complejos para la Policía de Investigaciones.
Gendarmería: reformas institucionales orientadas al control efectivo de los recintos carcelarios.
Sanciones penales: ajustes a los tipos penales para elevar las penas de delitos de alta connotación social.
Antecedentes: ¿quién es Arrau y qué ha hecho hasta ahora?
Martín Arrau asumió el Ministerio de Seguridad con el mandato explícito de poner orden en una institucionalidad que arrastraba años de rezago frente al crimen organizado. Desde su llegada, ha mantenido un perfil marcadamente operativo: ha participado personalmente en operativos nocturnos en cárceles, ha sostenido reuniones reservadas con jefes de inteligencia y ha impulsado una agenda de coordinación interinstitucional que antes no existía formalmente. Su estilo contrasta con el de sus antecesores y ha sido valorado transversalmente, incluso por sectores de oposición que reconocen la urgencia del problema. La presentación de este paquete legislativo representa el momento en que esa energía operativa se traduce en política pública concreta.
Cinco ejes de acción inmediata

La coordinación entre Gendarmería, Carabineros, PDI y la ANI será central en la implementación. El Ejecutivo apuesta por una contraofensiva judicial, operativa y carcelaria para cumplir su principal compromiso: desarticular a las mafias internacionales, recuperar las fronteras y restaurar la paz en las familias chilenas.
Reacción política y desafíos por delante
La ofensiva legislativa contra el crimen organizado no estará exenta de tensiones en el Congreso. Varios de los proyectos incluidos en el paquete implican ajustes a garantías procesales y expansión de facultades policiales, materias que históricamente han generado debate en la centroizquierda y en organizaciones de derechos humanos ligadas a la extrema izquierda. El gobierno deberá construir mayorías en un Parlamento fragmentado, donde los tiempos legislativos pueden convertir la urgencia en letra muerta. El verdadero test de esta iniciativa no será la presentación ante el Senado, sino si los proyectos logran despacharse antes de que el ciclo político los diluya. Por ahora, el Ejecutivo apuesta a que la gravedad de la crisis sea argumento suficiente para generar los acuerdos necesarios.
