Alcalde Manouchehri ausencia es la denuncia que circula entre los vecinos de Coquimbo, que enfrenta uno de los temporales más duros de las últimas décadas: calles anegadas, viviendas destruidas, sectores rurales incomunicados y personas desaparecidas. El alcalde de Coquimbo eligió pelear con el Gobierno frente a las cámaras nacionales antes que dar la cara en los barrios más golpeados por el temporal.

Coquimbo enfrenta uno de los temporales más duros de las últimas décadas. Calles anegadas, viviendas destruidas, sectores rurales incomunicados y varias personas reportadas como desaparecidas retratan una comuna sobrepasada. En medio de esa emergencia, los vecinos hicieron una denuncia que debería preocupar más de lo que preocupa: el alcalde Ali Manouchehri simplemente no aparece donde se le necesita. «Nunca lo vemos en nuestros barrios, solo aparece en actividades donde están los funcionarios municipales. Cuando uno más necesita, brilla por su ausencia», resumió una vecina del sector Baquedano a La Voz del Norte.
Es una acusación puntual, concreta, y viene de la gente que está viviendo la emergencia con el agua hasta las rodillas. Y mientras eso ocurre en terreno, el alcalde ha estado, en efecto, muy presente en otro lugar: los estudios de televisión y las radios de alcance nacional.
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Alcalde Manouchehri ausencia: Mucho micrófono, poco barro en las botas
En las últimas 48 horas, Manouchehri encadenó entrevistas en T13, 24 Horas, Meganoticias y Radio Bío Bío para instalar un relato de choque frontal contra el Gobierno de Kast, calificando de «vergüenza» la gestión de la emergencia y acusando abandono estatal. Es un discurso con destinatario claro: la prensa nacional, las autoridades centrales, la conversación política de Santiago. No es, en cambio, el discurso de alguien recorriendo casa por casa en los sectores anegados de su propia comuna.
El contraste es incómodo. El mismo alcalde que exige que «las autoridades vengan a coordinar, no a sacarse la foto», ha destinado buena parte de su tiempo de estos días a producir exactamente ese tipo de contenido para sí mismo: declaraciones grabadas, titulares, entrevistas en cadena. La pregunta que corresponde hacerle no es solo cuánto ha criticado al Gobierno, sino cuánto tiempo ha estado efectivamente en los barrios que reclaman su ausencia.

La estrategia de la responsabilidad ajena
El manual es conocido en la política local chilena: cuando la propia gestión queda corta, la salida más cómoda es trasladar el foco hacia el nivel central. Y Manouchehri lo ha ejecutado con precisión. Pidió estado de catástrofe, exigió helicópteros, reclamó por una reunión de coordinación con fallas técnicas, y hasta acusó de «cuentas falsas» a quienes cuestionan su gestión, sugiriendo que las críticas vendrían de gente ajena a la comuna. Es una forma cómoda de esquivar el reclamo: en lugar de responder a la vecina, prefiere deslegitimar la crítica atribuyéndola a bots o a foráneos.
El propio municipio ha entregado cifras que, lejos de desmentir la denuncia, la dejan en un terreno ambiguo: se habla de más de 400 funcionarios desplegados por turno y de una red de albergues preparada con anticipación. Son datos de gestión administrativa, no evidencia de que el alcalde mismo esté presente donde los vecinos dicen no verlo nunca. Una cosa es que el municipio despliegue recursos; otra, muy distinta, es que la máxima autoridad comunal se deje ver en terreno en el momento en que más se le necesita.
Mientras tanto, la comuna sigue esperando
La emergencia sigue abierta: hay personas desaparecidas, sectores rurales sin acceso, familias evacuadas y quebradas que no dan tregua. En ese escenario, la gestión de un alcalde no debería medirse por la cantidad de entrevistas concedidas ni por lo elocuente que resulte criticando al Gobierno de turno, sino por su presencia efectiva junto a quienes perdieron su casa o siguen esperando un rescate. Los vecinos de Coquimbo no pidieron un vocero contra La Moneda: pidieron un alcalde que aparezca.
Si la respuesta del municipio a esa crítica es acusar cuentas falsas y desviar la conversación hacia Santiago, la denuncia original —que el alcalde brilla por su ausencia— no solo no queda desmentida: se refuerza con hechos y no con comunicados.
Fuentes: T13, Página 7, BioBioChile, Meganoticias, Duplos.cl, Mi Radio, Diario El Día (julio 2026).
Nota original publicada en el medio La Voz del Norte
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