Hoy son 64, pero podrían ser más de 200 los niños Haitianos desaparecidos en Chile. Luis Thayer salió rápido a mostrar sus oficios. Lo que no mostró es igualmente revelador.

Hay una táctica política conocida: cuando estalla un escándalo, el primer movimiento es instalar la narrativa propia antes de que lo hagan los demás. Luis Eduardo Thayer, exdirector del Servicio Nacional de Migraciones durante el gobierno de Boric, la ejecutó con precisión. En menos de 24 horas desde que el caso de los niños haitianos desaparecidos en Chile llegó a los medios, ya estaba en todas las radios y canales mostrando oficios, fechas y advertencias. El mensaje era claro: yo avisé, nadie me escuchó.
El problema es que la historia no termina ahí.
Lo que sí hizo Thayer
El relato de Thayer tiene sustento documental en una parte. En 2023, Migraciones presentó una denuncia ante el Ministerio Público por posibles redes de tráfico vinculadas a vuelos charter desde Haití. En julio de 2025, ofició formalmente a la DGAC pidiendo la suspensión de vuelos de Arajet, Aruba Airlines y Galistair, señalando que los menores transportados no cumplían con los requisitos legales. La DGAC respondió en agosto que derivaría los antecedentes a su Departamento Jurídico. Los vuelos siguieron.
Hasta ahí, Thayer tiene razón: avisó a la DGAC y no fue escuchado. Eso es un problema real que involucra a la institucionalidad bajo tuición del Ministerio de Defensa, con Adriana Delpiano a la cabeza en ese período.
Pero el relato de Thayer tiene una segunda mitad que no cierra.
La contradicción que no ha podido resolver
En CNN Prime, Thayer afirmó que «cada visa otorgada por reunificación familiar se otorgó en regla» y que «los padres o parientes de esos niños estaban efectivamente en Chile.» En la misma entrevista, cuando se le preguntó por las fallas en la verificación del parentesco, respondió que «es la PDI la que debe verificar que la documentación corresponda efectivamente a la persona que está ingresando.»
Ambas afirmaciones no pueden ser verdad al mismo tiempo.
La Ley 21.325 de Migración y Extranjería es explícita: el SERMIG es el organismo responsable de analizar y resolver las solicitudes de reunificación familiar, con la facultad expresa de rechazarlas cuando se presenten declaraciones o documentación falsa o adulterada. La verificación del vínculo familiar declarado, es decir, que el niño sea efectivamente hijo o pariente de quien dice serlo, es una atribución y obligación de Migraciones en la etapa administrativa. Ocurre antes de que se otorgue la visa. Ocurre antes de que el niño aborde un avión.
La PDI tiene un rol distinto y posterior: verifica identidad al momento del ingreso físico al país. Controla que la persona sea quien dice ser según sus documentos. Pero no puede subsanar, en el control fronterizo, una omisión que ocurrió semanas o meses antes en el escritorio de Migraciones.
La Fiscalía está investigando trayectos donde más de diez niños viajaban con un adulto a cargo que no tenía parentesco con los menores. Si eso ocurrió, la pregunta que Thayer no ha respondido es simple: ¿cómo se otorgaron esas visas «en regla» sin verificar el parentesco que las justificaba?
Siete instituciones sabían
El caso se complica cuando se mira el cuadro completo. Según información publicada hoy, al menos siete instituciones tuvieron, durante el gobierno de Boric, información sobre la llegada de vuelos charter con menores haitianos en condiciones irregulares: el Ministerio del Interior, la Subsecretaría de la Niñez, el Servicio Nacional de Migraciones, la DGAC, la PDI, la Defensoría de la Niñez y la Junta de Aeronáutica Civil.
La Defensoría de la Niñez ofició al propio Thayer pidiendo datos desagregados sobre permisos de residencia otorgados a menores. Las respuestas fueron, según consta, «acusando recibo» y sin anuncio de acciones concretas.
En ese contexto, el preinforme reservado de la Contraloría es demoledor: 12 adultos ingresaron a Chile con casi 486 niños haitianos en vuelos sin regulación entre 2024 y 2025. Hoy, 64 de esos niños no han podido ser ubicados.
La PDI también falló, pero no en el mismo momento
Thayer tiene razón en un punto: la PDI también falló, y gravemente. La Contraloría es explícita al respecto: Migraciones, la PDI y la Subsecretaría de la Niñez no actuaron de manera articulada. En al menos un vuelo identificado — el WAL-801 de Caribbean Sun Airlines — no había listado de pasajeros, los menores viajaban sin documentación vigente y no existía validación del adulto acompañante. 44 niños ingresaron así al país.
Pero señalar que la PDI falló no resuelve la contradicción de Thayer, la desplaza. Porque hay una secuencia que importa.
La PDI opera en el control fronterizo con la información que tiene disponible en ese momento. No puede verificar en tiempo real un parentesco que Migraciones nunca validó documentalmente semanas antes al otorgar la visa. Lo que sí podía hacer — y no hizo — es aplicar el protocolo de alerta cuando la señal era imposible de ignorar: un adulto llegando con 10, 14 o 18 niños sin documentación en regla. El propio Thayer reconoció que para esos casos existe un protocolo de derivación a tribunales de familia. Ese protocolo tampoco se activó.
El resultado es una cadena de fallas en tres eslabones:
Primero, Migraciones otorgó visas de reunificación familiar sin verificar el vínculo entre el menor y el adulto receptor en Chile. Esa es la falla de origen, y es la que le corresponde a Thayer explicar.
Segundo, la PDI dejó ingresar al país a adultos acompañando grupos masivos de niños sin documentación válida, sin activar los protocolos de derivación que la ley contempla. Esa es la falla en la última línea de defensa, y le corresponde a la PDI — institución bajo tuición del Ministerio del Interior durante el gobierno de Boric.
Tercero, la Subsecretaría de la Niñez, que recibió oficios de la Defensoría preguntando por estos menores, respondió acusando recibo y sin anunciar acciones concretas.
Tres instituciones. Tres fallas. Ninguna en organismos autónomos: todas bajo el gobierno de Boric.
La pregunta que no tiene respuesta cómoda
Thayer construyó su defensa sobre una distinción útil: él avisó hacia afuera, a la DGAC, a la Fiscalía. Lo que no ha explicado es qué ocurrió hacia adentro, en el proceso de otorgamiento de visas que era su responsabilidad directa.
¿Se realizó el cruce de datos para verificar parentesco entre los menores y los adultos que los recibían en Chile? ¿Existía un protocolo para detectar que un mismo adulto apareciera como responsable de cinco, diez o más niños sin vínculo familiar acreditado? ¿Se traspasaron estos antecedentes a las nuevas autoridades al término del gobierno? Thayer no ha respondido explícitamente ninguna de estas preguntas.
Denunciar a las aerolíneas es necesario. Verificar las visas que el propio servicio otorgaba era igualmente necesario, y era la obligación legal que le correspondía a él.
El hombre que avisó merece crédito por haber avisado. Pero avisar no exime de revisar.
Conclusión
64 niños desaparecidos en Chile y sin paradero conocido no son una estadística. Son 64 historias individuales de menores que el Estado chileno dejó entrar, registró en sus sistemas, y luego perdió de vista. Eso ocurrió bajo un gobierno que se definió a sí mismo como defensor de los derechos humanos y la protección de los más vulnerables.
La investigación de la Fiscalía determinará si hubo delitos y quiénes son los responsables penales. Eso es tarea de los tribunales. Pero la responsabilidad política no espera sentencias: ya está escrita en los oficios sin respuesta, en las visas otorgadas sin cruce de datos, en los protocolos que existían y nadie activó, y en el silencio de quienes sabían y eligieron no actuar.
Luis Thayer fue el primero en hablar. Eso habla bien de su instinto político. Lo que dijo, en cambio, abre más preguntas de las que cierra. Y mientras esas preguntas no tengan respuesta, los 64 niños que nadie encuentra siguen siendo la acusación más elocuente de todas.
Fuentes
- Fiscalía Nacional — Apertura de investigación de oficio por ingreso masivo de menores haitianos bajo figura de reunificación familiar (junio 2026): 24horas.cl
- Contraloría General de la República — Preinforme reservado que detecta fallas graves en control migratorio: 12 adultos con 486 menores, 64 sin paradero: T13
- Luis Thayer en CNN Prime — Declaraciones sobre visas otorgadas «en regla» y rol de la PDI: CNN Chile
- Luis Thayer en Radio Duna — Relato sobre suspensión de tramitaciones y oficios a la DGAC: La Tercera
- Oficio de Migraciones a la DGAC (julio 2025) — Solicitud de suspensión de vuelos de Arajet, Aruba Airlines y Galistair: Emol
- Siete instituciones con conocimiento — Interior, Niñez, Migraciones, DGAC, PDI, Defensoría de la Niñez y JAC: El Líbero
- Vuelo WAL-801 y fallas de la PDI — Sin listado de pasajeros, menores sin documentación, ausencia de validación: Diario El Día
- Frank Sauerbaum — Advertencia de que los menores involucrados serían «mucho más de 200»: La Tercera
- Comisión Investigadora (CEI) — Anuncio de Republicanos y UDI para esclarecer hechos desde 2014: 24horas.cl
- Ley 21.325 de Migración y Extranjería — Atribuciones del SERMIG en verificación de reunificación familiar: serviciomigraciones.cl
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