
Con el quinto vuelo chárter del año, el Gobierno consolida la confirmación de que las expulsiones de extranjeros Chile 2026 ya no son excepción, sino política de Estado
Este jueves, 62 ciudadanos extranjeros fueron embarcados en un vuelo con destino a Bolivia, Colombia y Ecuador. No es una noticia menor: es el quinto operativo de este tipo en lo que va del año, y la confirmación de que el Gobierno del Presidente Kast no está administrando la crisis migratoria, sino resolviéndola.
El número habla solo: 1.039 expulsiones materializadas en 2026. Un hito que el país no había visto en años y que contrasta brutalmente con la pasividad que caracterizó a la administración anterior frente al colapso migratorio.
De las 62 personas expulsadas en esta operación, 46 correspondieron a expulsiones administrativas y 16 a judiciales. Y aquí está el dato que todo el mundo debe leer con atención: el 38,7% tenía antecedentes o condenas por delitos distintos al ingreso irregular. Entre ellos, casos de homicidio, secuestro con violación, tráfico de drogas y robos con violencia. No son migrantes que buscan trabajo. Son criminales que encontraron en Chile un refugio cómodo.
743 expulsiones desde el 11 de marzo. En menos de cuatro meses de gobierno, se ha ejecutado más que en períodos enteros de la administración Boric.
La cifra total de salidas del país en 2026 alcanza las 3.548 personas, sumando las 2.509 salidas voluntarias. Esto no ocurre por casualidad: ocurre porque hay coordinación real entre el Servicio Nacional de Migraciones, la PDI, Gendarmería y la autoridad aeronáutica. El Estado funcionando, no mirando para el lado.
Vale la pena detenerse en lo que significa la vía administrativa: no se requiere una condena judicial para expulsar a alguien que ingresó ilegalmente al país. La ley lo permite, y este gobierno la está usando sin complejos. Durante años, esa herramienta estuvo guardada en un cajón por miedo al escrutinio de organizaciones de derechos humanos que confunden garantías procesales con impunidad estructural. Hoy, el Ejecutivo ha decidido que el derecho a vivir seguros que tienen los chilenos pesa más que el confort ideológico de esas organizaciones.
El efecto disuasivo de estas operaciones no debe subestimarse. Cada vuelo chárter que despega es un mensaje que circula en las redes sociales, en los grupos de WhatsApp y en las comunidades de origen de quienes planifican cruzar la frontera de manera ilegal. Chile dejó de ser el país donde nada pasa. Y esa reputación, construida operativo a operativo, es tan importante como el número de expulsados: la mejor expulsión es la que no tiene que ejecutarse porque el disuasivo funcionó antes.
El mensaje que Chile envía hoy al mundo —y especialmente a las redes de tráfico ilegal de personas— es inequívoco: las fronteras existen, las leyes se aplican y las consecuencias son reales.
El gobierno anterior regaló la impunidad. Este la está recuperando, vuelo a vuelo.
Nota editorial
Chile está escribiendo hoy un capítulo distinto de su historia migratoria. Después de años en que el debate público giró en torno a la «integración» como solución única y la expulsión como tabú político, el país está demostrando que ambas cosas pueden coexistir: bienvenida al migrante que viene a trabajar y aportar, y salida obligada para quien no respeta las leyes o representa una amenaza a la seguridad de los chilenos.
Superar las mil expulsiones en un solo año no es una cifra fría. Detrás de cada número hay una víctima potencial que no existirá, un barrio que respirará con menos miedo, una familia que no tendrá que llorar a un ser querido caído a manos de alguien que no debía estar en el país. Eso no lo dice ningún comunicado oficial, pero es la realidad que viven miles de chilenos que durante demasiado tiempo sintieron que el Estado los había abandonado a su suerte.
El camino no termina aquí. Mil expulsiones son un hito, no una meta. El desafío estructural sigue siendo enorme: hay órdenes de expulsión vigentes que aún no se ejecutan, hay redes de tráfico humano que se adaptan, y hay un sistema judicial que a veces opera más lento que la urgencia que exige la realidad. Pero la dirección es correcta, la velocidad va en aumento y, por primera vez en muchos años, el Estado chileno le está demostrando a su propia ciudadanía que cuando dice que algo se va a hacer, lo hace.
Fuentes:
- 24Horas — Gobierno concreta quinto vuelo y suma más de 1.000 expulsiones en 2026
https://www.24horas.cl/actualidad/nacional/gobierno-expulsa-a-62-extranjeros-y-supera-las-mil-expulsiones - CNN Chile — Gobierno concreta quinto vuelo chárter de expulsión y supera las 1.000 salidas obligadas en 2026
https://www.cnnchile.com/pais/gobierno-quinto-vuelo-expulsion-extranjeros-2026-mas-mil-salidas/ - BioBioChile — Gobierno concreta expulsión de 62 extranjeros en nuevo vuelo chárter: colombianos lideran cifra
https://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/chile/2026/06/25/gobierno-concreta-expulsion-de-62-extranjeros-en-nuevo-vuelo-charter-colombianos-lideran-cifra.shtml - The Clinic — Gobierno concreta nuevo vuelo de expulsión de extranjeros: 62 personas fueron llevadas a Bolivia, Colombia y Ecuador
https://www.theclinic.cl/2026/06/25/gobierno-concreta-nuevo-vuelo-de-expulsion-de-extranjeros-62-personas-fueron-llevadas-a-bolivia-colombia-y-ecuador/
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