
La derecha en Francia vuelve a encabezar todas las encuestas rumbo a la presidencial de abril de 2027 y ya no se trata de un fenómeno pasajero. El último barómetro de Toluna Harris Interactive para M6 y RTL, levantado entre el 5 y el 8 de octubre de 2026, sitúa al Reagrupamiento Nacional (RN) entre un 35% y un 37% en primera vuelta, prácticamente el doble que su perseguidor más cercano. Para sus votantes, la explicación tiene nombre y apellido: una inmigración que, según acusan, se habría descontrolado durante años bajo la complacencia de la izquierda radical francesa.
El dato que más inquieta al progresismo galo es otro: en todos los escenarios de segunda vuelta medidos, el candidato del RN gana. Frente al exprimer ministro Édouard Philippe, el resultado sería 56% contra 44%; frente a Jean-Luc Mélenchon, líder de La Francia Insumisa (LFI), la paliza llegaría a 67% contra 33%, según el informe completo de Toluna Harris Interactive.
LEER TAMBIÉN: Violencia en Francia: Macron y la ultraizquierda
La derecha en Francia arrasa en las encuestas rumbo a 2027
La tendencia no es nueva, pero se ha consolidado. En mayo, un sondeo Odoxa publicado por Public Sénat ya ubicaba a Jordan Bardella con 32% y muy por delante del resto. En junio, Ifop lo elevó a 36%, una cifra récord para la derecha nacionalista a menos de un año de la elección, de acuerdo con la recopilación de sondeos para la presidencial 2027.
Lo interesante es que el fenómeno resiste incluso el cambio de nombre en la papeleta. Tras el fallo de apelación del 7 de julio de 2026, Marine Le Pen quedó condenada pero, según el análisis de Décideurs Juridiques, en principio volvería a ser elegible, aunque su candidatura sigue pendiente de lo que resuelva la Corte de Casación. Con Le Pen o con Bardella, el RN marca prácticamente lo mismo: el voto parece ser por el proyecto, no por la persona.
LEER TAMBIÉN: El giro a la derecha en Sudamérica en 2026
Inmigración récord: las cifras que alimentan el malestar
Los números oficiales ayudan a entender el ánimo del electorado. Según el INSEE, el instituto de estadísticas francés, al 1 de enero de 2025 vivían en Francia unos 7,7 millones de inmigrantes, cerca del 11% de una población de 68,6 millones. Casi la mitad de las llegadas de 2024 correspondió a personas nacidas en África, como detalla The Connexion.
Las cifras del Ministerio del Interior van en la misma línea. De acuerdo con Europe 1, en 2025 se entregaron 384.230 primeros permisos de residencia, un alza de 11,2%, y al cierre del año había más de 4,5 millones de títulos vigentes, un récord histórico. Las solicitudes de asilo, en tanto, superaron las 151.000.
No es casualidad que, en el mismo barómetro de octubre, la inmigración aparezca como el tercer tema que más pesará en el voto (34%), solo detrás del poder adquisitivo y la salud. La seguridad de personas y bienes es mencionada por uno de cada cuatro franceses.
LEER TAMBIÉN: Control migratorio en Chile: 8 de cada 10 chilenos lo respaldan según Cadem
¿La izquierda radical abrió la puerta?
Para la derecha francesa, el responsable político está claro. Sus dirigentes acusan a La Francia Insumisa de haber practicado durante años un clientelismo electoral dirigido a los barrios de alta población inmigrante y de origen musulmán, defendiendo una política de fronteras abiertas, oponiéndose a cada endurecimiento de la ley de extranjería y relativizando el avance del islamismo, lo que sus adversarios bautizaron como «islamo-izquierdismo». Según esta lectura, esa estrategia habría convertido a Francia en un destino atractivo para la migración irregular, mientras el centro de Macron miraba para el lado.
Paradójicamente, esa misma polarización también beneficia a Mélenchon, que sube a 18% y se perfila como el rival preferido del RN para una segunda vuelta. El problema para la izquierda es que, en ese duelo, las encuestas le auguran una derrota histórica.
LEER TAMBIÉN: El incendio en Limoges y la ultraizquierda francesa
Del otro lado, la izquierda y varios académicos sostienen que la llegada anual de inmigrantes cayó en 2024 respecto de 2023 según el propio INSEE, que el endurecimiento ya existe (las expulsiones subieron 15,7% en 2025 y las regularizaciones bajaron 10,1%) y que el RN estaría capitalizando el miedo más que soluciones concretas. El debate, en todo caso, parece haberlo ganado por ahora la derecha nacionalista.
Un espejo para Europa y para Chile
Francia no es un caso aislado. España vive su propia tensión migratoria, con la crisis de Ceuta golpeando a Sánchez y fortaleciendo a PP y Vox, mientras Alemania recorta el bienestar social para financiar su rearme. En todo el continente, el eje inmigración, seguridad y costo de la vida está redibujando el mapa político.
LEER TAMBIÉN: Corrupción en España: Pedro Sánchez bajo presión
En Chile la discusión resuena con fuerza. El gobierno de José Antonio Kast ha hecho de la migración irregular uno de sus ejes, con medidas como el Plan Escudo Fronterizo, el aumento de las expulsiones en 2026, el recorte de beneficios para frenar la migración irregular y la propuesta para reformar la nacionalidad por ius soli. Lo que hoy ocurre en Francia muestra hasta dónde puede llegar el costo político cuando un país siente que perdió el control de sus fronteras.
LEER TAMBIÉN: Salida voluntaria de extranjeros: la apuesta de Kast
Lo que viene: abril de 2027
La primera vuelta está fijada para el 18 de abril de 2027 y la segunda para el 2 de mayo. Quedan seis meses y las encuestas no predicen resultados, pero sí retratan un ánimo. Hoy ese ánimo es claro: una mayoría de franceses parece dispuesta a entregarle el Elíseo, por primera vez, a la derecha nacionalista. Si la izquierda radical fue o no la que abrió la puerta, lo decidirán las urnas.
Notas Relacionadas
Detienen a sospechoso de incendiar histórico edificio en Francia y lo vinculan a la extrema izquierda
Emmanuel Macron culpa a “extremistas de ultraizquierda” por violencia en Francia: “Nada lo justifica”
El nuevo refugio de Camila Vallejo en México, un organismo cuestionado internacionalmente por gastar a destajo y apitutar a izquierdistas de Sudamérica
Malvinas: Los documentos en que Bachelet, Boric y Piñera firmaron lo mismo que hoy se le reprocha a Kast
